En noviembre de 2009, se realizó una donación al Centro Juan Pablo II de la Parroquía San Patricio, que se ocupa de ayudar a los inmigrantes con sus primeras necesidades. Se entregaron aproximadamente 200 pantalones vaqueros de diversas tallas, pero sobre todo para niños. Estos pantalones fueron piezas no vendidas del mercadillo solidario y además se donaron 1.500 ovillos de lana para la confección de mantas que estas personas se encargan de hacer artesanalmente.